
Mala notica que provoca grandes gemidos
Querido Efraín:
El Señor llegó para regir la tierra. Vino una primera vez, pero vendrá de nuevo. En su primera venida, pronunció estas palabras del Evangelio: “Desde ahora veréis que el Hijo del hombre viene sobre las nubes”. ¿Qué significa: “Desde ahora? ¿Acaso no ha de venir más tarde el Señor, y será cuando prorrumpirán en llanto todos los pueblos de la tierra? No pongamos resistencia a su primera venida, y no temeremos la segunda. ¿Qué debe hacer el cristiano? Servirse de este mundo, no servirle a él. ¿Qué quiere decir esto? Que los que tienen han de vivir como si no tuvieran, según las palabras del Apóstol: “El momento es apremiante”.
Queda como solución que los que los que lloran, vivan como si no lloraran; los que están alegres, como si no lo estuvieran; los que compran, como si no poseyeran; los que negocian en el mundo, como si no disfrutaran de él: porque la representación de este mundo se termina. Ahorrémonos preocupaciones. El que se ve libre de preocupaciones, espera seguro la venida de su Señor. En efecto, ¿qué clase de amor a Cristo es el de que teme su venida? Lo amamos y, sin embargo, tememos su venida. ¿De verdad lo amamos? ¿No será más bien que amamos nuestra pecadora naturaleza? Odiemos el pecado, y amemos al que ha de venir a castigar el pecado. Él vendrá, queramos o no; el hecho de que no venga ahora no significa que no haya de venir más tarde. Vendrá, y no sabemos cuando; pero, si nos halla preparados, en nada nos perjudica no saberlo.
Vino la primera vez, y vendrá de nuevo a juzgar a la tierra. Regirá el orbe con justicia y los pueblos con fidelidad. ¿Qué significan esta justicia y esta fidelidad? En el momento de juzgar reunirá a sus elegidos y apartará de sí a los demás, ya que pondrá a unos a la derecha y a otros a la izquierda. ¿Qué más justo y equitativo que no esperen misericordia del juez aquellos que no quisieron practicar la misericordia antes de su venida? En cambio, los que se esforzaron en practicar la misericordia serán juzgados con misericordia.
Dirá, en efecto, a los de su derecha: Venid, vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Y les tendrá en cuenta sus obras de misericordia: Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber, y lo que sigue. Y a los de su izquierda ¿qué es lo que les tendrá en cuenta? Que no quisieron practicar la misericordia. ¿Y a dónde irán?... Id al fuego eterno. Esta pésima noticia provocará grandes gemidos. Pero, el justo no temerá las malas noticias. ¿Cuál es la mala noticia? “Id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles”.
Los que se alegren por la buena noticia, no temerán la mala. ¿Acaso, porque tú eres injusto, el juez no será justo? Pero, si quieres alcanzar misericordia, sé tú misericordioso antes de que venga: perdona los agravios recibidos, da de lo que te sobra. Lo que das ¿de quién es sino de él? Si dieras de lo tuyo, sería generosidad, pero porque das de lo suyo –de lo que te dieron- es devolución. ¿Tienes algo que no hayas recibido? Éstas son los sacrificios agradables a Dios: la misericordia, la humildad, la alabanza, la paz, la caridad. Si se los presentamos, entonces podremos esperar seguros la venida del juez que regirá el orbe con justicia y los pueblos con fidelidad.
Os envío los mejores deseos, y con la esperanza de que todos sigáis bien, recibir un cariñoso saludo, CTA
