
Mara Gómez Avellaenda
Mi amigo David
Los ventanales de la sala, están abiertos, y por ellos penetran, los alegres sonidos del pueblo. La mañana es clara, y desde la posición que ocupo, diviso el mar. La sala, la he adornado con violetas y rosas… .
¡Mis preferidas…! Me gusta leer mi horóscopo todos los días, mientras desayuno… .
El eclipse penunbral en tu Casa VIII, te renovará pero también, supondrá complicaciones, ya que la Luna será tu regente y sus movimientos te alterarán profundamente. Venus, el planeta del amor, transitará por tu signo desde el día 1, y subrayará tu sensualidad y tu buena suerte.
Utiliza esa energía cósmica tan poderosa, para apartar lo negativo, y comenzar con ilusiones nuevas. Termino de desayunar, y decido arreglar mi jardín.
Me pongo a acariciar mis flores; las mimo, las cuido… Los claveles rojos, los aúno, formando unos buqués… . ¡Maravillosos! Los ramos de jacintos, los narcisos, las amapolas; mezclándolos, armonizándolos.
Resultan de una… ¡Belleza inigualable…! La decoración floral de mi casa de campo, la suelo hacer yo. Para mí ¡Es una diversión…! Rápidamente entro en el salón, está sonando el teléfono... . Sí, dígame . Me dijiste, que hoy llegarías pronto . De acuerdo te esperaré levantada … Ramón, una vez más, llegará tarde a casa… Mi compañero sentimental; es un libertino, y un pecador acérrimo. Pero yo, estoy demasiado enamorada de él. Me he acostumbrado a estar cerca de él, y no puedo resistirme a esa necesidad… Al llegar a casa, Ramón se dirige al jardín. Yo, estoy esperándole, en el pequeño cenador… .
Buenas noches, querida mía . Hola Ramón, ¿Cómo has tardado tanto…? . Me entretuve en el despacho, con unos clientes de última hora…? . Yo, finjo creerle…cobijándome, fuertemente, entre sus brazos… . Ramón, cuándo estamos en “nuestro mundo”, te digo cosas. Cosas, que ahora no me atrevo.
Mi alma se enciende, con una vergüenza infantil, y a la vez sosegada… . Quiero aprovechar hasta el último minuto, cuándo esté contigo. Por si no vuelve a mi puerto, “ese barco anclado”.
Me asomaré a la bahía y te buscaré. Tú quizás, te escondas, te asustes, pero al final sin querer… ¡Volverás…! Me levanto, inició un paseo en solitario por el jardín…Oigo, tu risa clara. Me dices… . ¿No sé, qué me dices…? . ¿Es igual…? . ¿Qué más da…? . ¡Esta noche, volverás a ser mío, y de nadie más…!