Falces y Sor Clara

Esta mañana, al leer el artículo de Falces y la epístola de Sor Clara, mi corazón se ha inundado de ¡sensaciones extraordinarias!... Los dos caminan juntos. 

Falces nos habla de todos los problemas que asolan a Nuestra Aldea;  sociales, políticos, económicos…</b> <b>Nos aconseja que tengamos solidaridad, que destruyamos nuestra autosuficiencia y nuestra prepotencia. 

Consejos  ¡excepcionales!… si los lleváramos a cabo, hasta las máximas consecuencias. Con su entrañable sensibilidad, nos dice que hagamos un alto en el camino y que observemos la sincronización, la gran dadivosidad, la sensacional disciplina,  que hay en un grupo de aves, cuando surcan los cielos, camino de un nuevo destino.

Nuestra Aldea, aún no se ha mentalizado, que el éxito estriba en compartirlo todo, ¡absolutamente todo!...y cuando entendamos “ésto”; el resto, se nos dará por añadidura…

Sor Clara nos sale al encuentro, reforzando todo Lo anteriormente expuesto, hablándonos de “la bondad de DIOS”, de SU ENTREGA absoluta del universo...

Muchas veces hemos oído, ¿Qué como DIOS, permite la cantidad de atrocidades que se cometen en el mundo...?  Hace pocos días, una compañera de la Universidad, me decía “Es como si Dios, estuviera de permiso. No logro entender, porque permite todo lo que ocurre a nuestro alrededor”…

Yo pienso que DIOS, NUESTRO GRAN DIOS, no está de permiso. EL GRAN HACEDOR, EL GRAN ARQUITECTO del mundo, nos dá la vida; y con ella, todos sus recursos, para que los administremos, ¡Nunca para que los destruyamos!…

Mara Gómez Avellaneda

Necesitamos su consentimiento para cargar las traducciones

Utilizamos un servicio de terceros para traducir el contenido del sitio web que puede recopilar datos sobre su actividad. Por favor revise los detalles en la política de privacidad y acepte el servicio para ver las traducciones.