Carta de agradecimiento
Buenos días,
El pasado 24 de noviembre, tuvo lugar el funeral por mi padre. Mi familia y yo queremos agradecer a los más de 600 asistentes al funeral, y a todos los que han rezado y están rezando por su alma, por su asistencia y oración.
MI padre es un hombre que durante su vida e no dejo nunca de trabajar. A pesar de estar jubilado como médico, siguió trabajando en su faceta de humanista; escribiendo libros, y colaborando en diferentes periódicos con sus artículos de opinión.
En su última etapa se hizo cargo de este gran periódico, que aunque le dio muchos dolores de cabeza y contrariedades, le dio muchas alegrías, satisfacciones y mucha ilusión.
Si tuviera que definir a mi padre, se que no sería justo, ya que además de no ser un excelente escritor como lo fue el, se que me quedaría corto hablando de sus virtudes humanas, y sus grandes habilidades como médico y escritor. Pero si me gustaría destacar una cualidad suya, la ilusión que ponía en todo lo que hacía. Era la misma ilusión que puso con 20 años cuando empezó a trabajar, 28 años cuando se casó, 35 años cuando monto su centro cardiovascular CARDIO-CENTRO, o 72 años cuando se hizo cargo de ARAGÓN LINBERAL.COM.
Esa ilusión llevaba incluida la contrariedad cuando las cosas no salían como el quería, por eso siempre vivió entre la alegría y la contrariedad, al igual que un niño que pasa de la ilusión al lloro en un suspiro.
Ahora tengo la alegría de que mi padre va a estar siempre feliz junto a su madre y a su padre a quien no llegó a conocer. Ahora se que tengo a mi padre más cerca que antes, pero me quedo con la tristeza de no poder verle, escucharle y abrazarle.
Un abrazo y agradecimiento a todos los lectores y colaboradores que le han apoyado y seguido en esta última etapa.
Leopoldo hijo
